
Del Volga podía llegarse, así, hasta Moscú, Leningrado y Karelia. Pero el gran río carecía de brazos hacia el mar Negro, y por el Sur esa importante vía de comunicación acababa en el Caspio, que podía ser considerado un callejón sin salida. Ello no significaba que el Caspio no tuviera su valor como instrumento de tráfico, ya que permitía conectar el Centro con el Cáucaso y con el Asia central. Su gran defecto, sin embargo, era su aislamiento respecto del océano y, por tanto, de las grandes vías marítimas mundiales.
En la antigüedad geológica, el Caspio formana parte con el mar Negro, de una cuenca única que bañaba, por el Sur, al rígido macizo...